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El domingo 6 por la mañana el cielo estaba muy gris pero había dejado de llover. Consulté la previsión del tiempo y no se esperaban demasiadas precipitaciones, así que decidí preparar la mochila y conducir hasta Santa Cruz del Valle Urbión, un pueblo en la provincia de Burgos a unos 60 Km de Haro desde donde se puede subir al San Millán (2.132m), el monte más alto de Burgos. Cuando llegué lloviznaba algo, pero estaba dentro de lo soportable. Me cambié, cogí la mochila y eché a andar a las 12:10 desde el Refugio Zarcia (1.045m), a unos 4 Km al SE del pueblo.

El camino está muy bien señalizado, comenzando por pista y continuando por sendero bordeando el río. Incluso hay carteles. Sin embargo, el sendero atraviesa varias veces el río, que llevaba mucha agua, por lo que en ocasiones era imposible cruzarlo sin desviarse unas decenas de metros. Esto hizo que en algunos tramos tuviera que seguir por caminos secundarios que, aunque estaban señalizados con hitos, no eran precisamente agradables ni estaban tan bien marcados. Llegó un punto en el que estaba deseando dejar el río atrás, ya que tampoco estaba notando que ascendiera demasiado. En un momento dado, el sendero se alejó del río y comenzó a tener mucha más pendiente, y la niebla lo inundó todo. Enseguida llegué a un empinado pedregal. Comencé a ver nieve, primero pequeñas manchas y luego, hacia los 1.800m, cubriéndolo todo. No esperaba encontrarme tanta. Rápidamente la cantidad de nieve aumentó muchísimo, hasta el punto de llegarme por encima de las rodillas. Los hitos estaban prácticamente ocultos y por supuesto no había camino por ninguna parte. Cuando dejé atrás el último hito consulté el GPS y comprobé que estaba ya en la cara norte, así que comencé a ascender en línea recta.

La pendiente era de unos 45 grados, pero iba cómodo haciendo escalones en la nieve, clavando las botas. Hacia las 14:30 había subido como media falda. La nieve se hacía cada vez más dura, lo que no estaba mal porque me permitía avanzar un poco más rápido, aunque de vez en cuando hiciera daño al golpearla con las piernas. Avanzaba muy despacio y el tiempo se me estaba echando encima. Quería llegar a la cima sobre las tres para tener otras tres horas de bajada antes de quedarme sin luz, pero la señal del GPS prácticamente no se movía cada vez que lo consultaba. Hacia las 15:30 llegué a un punto con más pendiente, unos 50 ó 55 grados, en el que ya no podía clavar las botas. Estaba a unos 2.000m y había hielo por todas partes. Era muy tarde y no podía subir por allí sin crampones, de ninguna manera. El paisaje era completamente blanco, no podía distinguir el cielo del suelo, y además estaba nevando y hacía bastante viento y mucho frío. Como estuve subiendo a gatas por toda la falda, las puntas de los guantes se pegaban al hielo seco y algunas partes se habían descompuesto. Así que maldije un par de veces, hice un par de fotos (recuerdo que me quité el guante derecho para usar la cámara y en un momento la mano me dolía muchísimo del frío) y bajé siguiendo mis propias huellas.

Es mucho más sencillo subir que bajar. Te das cuenta enseguida al darte la vuelta y mirar hacia abajo. Te preguntas si realmente has subido por ahí, ya que se ve todo mucho más empinado. Afortunadamente las huellas hacían en parte de escalones. Me lo tomé con calma y comencé a descender y descender. Si las huellas se hubieran borrado me habría desorientado totalmente. Al fin comencé a dejar la nieve atrás y llegué al pedregal, donde la nieve se tornó lluvia. Estaba completamente empapado, así que intenté moverme deprisa para no perder calor. Seguí bajando y bajando hasta que entré de nuevo en el bosque, siguiendo el sendero, bordeando y cruzando el río.

Llegué al coche sobre las 17:00. Me cambié rápidamente. Me costó mucho cambiarme de calcetines porque tenía las manos tan frías que no las podía mover. Incluso tuve dificultades para pulsar el botón del mando del coche y abrir el maletero. Monté en el coche, puse la calefacción a tope y conduje de nuevo hasta Haro. Tardé prácticamente todo el trayecto en entrar en calor, aunque en ningún momento tuve la sensación de tener tanto frío mientras bajaba.

Una bonita experiencia, pese al hecho de no haber hecho cima, ya que en cierto modo no me hubiera gustado mucho llegar arriba y tachar el monte sin haber visto absolutamente nada.

Más

San Millán (2.132m) (Intento) — 6/11/2011 — Álbum de fotos en Picasa.

Referencias

San Millán (2.132m) — Descripción del monte en Mendikat.
San Millán
— Track de referencia en Wikiloc (al llegar a la pared norte la nieve había tapado el camino, así que subí en línea recta por la falda).